lunes, 21 de noviembre de 2011

México en el mercado de tierras (land grab).

Tuve la oportunidad de acudir, los días 15 y 16 de noviembre de 2011, a Santiago de Chile, a un Seminario organizado por la FAO para América Latina y el Caribe. El tema discutido fue el de como ha impactado el mercado de tierras en esta región del mundo.
Se comentó que es un fenómeno que afecta a Brasil y Argentina, aunque en menor escala que algunos países de África. En otros países de esta región no es un problema que se esté presentando.
Pero muchos se han de preguntar ¿que es el "land grab"? En algunos países de África, grandes consorcios de inversionistas (Chinos y Coreanos, principalmente) se han acercado a comprar grandes extensiones de tierra. Si bien le pagan a los propietarios, en mediano plazo se apropian de bastas áreas que destinan a cultivos en particular o a actividades específicas (producción de biocombustibles, por ejemplo), pero sin que la generación de esa riqueza se quede en el país, y desde luego, generando que los originalmente propietarios de la tierra estén ahora sin patrimonio y sin empleo, lo que abona a generar problemas de alimentación mundial.
En ese seminario, se precisó que México no presenta el problema. En mucho, se debe a los mecanismos de protección a la propiedad social, así como la existencia de límites a la propiedad. No obstante, se advierte que los países de este sector del mundo debemos tomar medidas serias para evitar que el fenómeno avance o se transmute a otro tipo de problema similar.
En México, es necesaria la inversión en el campo. En este contexto y, partiendo de que la inversión pública y el crédito son verdaderamente escasos, se ha identificado como benéfica la inversión extranjera. Creo que es necesaria, no obstante, debe ser permanentemente vigilada y controlada. Garantizar que los tratos celebrados entre inversionistas y propietarios sean beneficiosos para ambos; que no establezcan desigualdades infamantes y, principalmente, que induzcan a que los campesinos sigan siendo propietarios de su tierra. Es posible hacer negocios en el campo mexicano, y hacerlo con las condiciones necesarias de seguridad. Debemos apoyar estas acciones.